miércoles, 28 de julio de 2010

Why Don't You Get a JOB?

Si usted me sigue en Twitter, me tiene en facebook, linkedIn o la red social que sea, se dará cuenta que no es un gran misterio que hace rato (mucho) ando buscando trabajo en publicidad. Como cualquier chileno promedio, estoy buscando de maneras tradicionales (léase trabajando.com, laborum.com, pitutos, etc) y resulta que no pasa nada. Por otro lado, pido RT con mi curriculum, hago tarjetas de presentación online y hasta un curriculum 2.0 y tampoco. El tema es que en cada lugar piden ‘2 años de experiencia’, ‘un trabajo anterior’ o cosas por el estilo. Yo comprendo irse por la seguridad de tener a alguien probado en el puesto que sea de cualquier pega, pero ¿Por qué no darle una oportunidad a la gente nueva? ¿Cómo entraron ellos a los cargos que están?

En lo que a mi profesión respecta, veo la TV, radio, internet o cualquier medio de comunicación y digo ¿¡Ésta porquería está al aire y yo no, qué demonios!? Y lo único que comienzo a concluir es que quizá me equivoqué de carrera, o que las maravillosas consignas de ‘el campo laboral es enorme’ no eran más que una sucia mentira un error; y si expongo este tema en el blog, no es porque me pasa sólo a mí, sino que a mucha gente de mi círculo cercano. Creo firmemente en eso de no bajar los brazos y dar la pelea por lo que te mueve de verdad y todas las enseñanzas que nos han dado los cuentos que leímos cuando chicos, pero hay un punto donde esa maravillosa moraleja no es más que eso: una historia para hacernos dormir.


Más que una queja sobre cómo funciona todo, sobre las mentiras que nos han contado, sobre los índices de desempleo que bajan y que nunca vemos reflejados a nuestro alrededor, sobre todas las personas talentosas que nos rodean (y a quienes rodeamos), cuyo talento quizá nunca vea la luz por que en ese trabajo que está hecho a la medida de uno prefieren pagárselo en $30.000 a un prácticante e irlos rotando cada 2 meses, que dársela a un profesional que quizá lo haga 200 veces mejor y que puede tener resultados reales, la idea de éste post es un desahogo y decir que seguir intentándolo quizá no sea la solución. Y ¿sabe qué? Está bien, no nos dé trabajo, no nos pruebe, no haga el intento, porque esto va a ser como el fútbol: en el momento menos esperado esos CD, esos mails o esas carpetas llenas de polvo que algún día llegaron a su escritorio pidiendo trabajo por el sueldo mínimo van a valer más que todo el trabajo de su vida y se va a haber arrepentido de no haber hecho esa contratación cuando el valor aún era bajo.

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