jueves, 14 de octubre de 2010

Los Mineros CHILENOS (pt.2)

Es bien pelotudo hablar de un tema tan manoseado, repetitivo, obvio y fácil como el de los mineros; pero la verdad es que hoy por hoy en Chile no pasa nada mucho más entretenido, así que no queda más que opinar al respecto.

No quiero irme en la clásica 'que los sacaron antes de tiempo' ni que las familias, ni que el gobierno (aunque debería, ya que si es por recibir críticas, los Piñera Boys se las han bancado todas, muchas sin motivos). No, quiero hablar de lo que nos dejaron esas 33 personas: No hablemos de héroes por el hecho de quedar atrapados en el mismo infierno (o al menos muy cerca) durante 70 interminables días ya que eso es producto del azar. No hablemos de héroes por el hecho de haber estado organizados y haber llevado todas y cada una de sus acciones de manera impecable y protocolar, respetando las 'cadenas de mando' que ellos mismo formaron, por que eso es supervivencia. Ni si quiera hablemos de héroes por haber salido en condiciones físicas prácticamente perfectas, por eso es destreza.

Hablemos de héroes por lo que pasó acá afuera: Nos dieron una cantidad de lecciones sobre el trabajo en equipo, sobre la humildad al momento de preguntar si sus compañeros habían logrado salir con vida del derrumbe, al tirar tallas, al cantar el himno desde prácticamente el centro de la Tierra (igual le puse color con eso), al mandar un papel (si, no fue un twitt, no fue una publicación en el muro, ni un SMS. Un simple papel) diciendo que estaban bien allá abajo; y más que todo, al demostrar que éste país está lejos, a años luz de cualquiera otro en el mundo. Quizá no tengamos el órden de los alemanes (que no son capaces de darse un abrazo), la tecnología de los chinos (a los que se les mueren al rededor de 70 mineros diarios y les da lo mismo), la inteligencia para trabajar de los norteamericanos (que no son más que la suma de distintas culturas de las que reniegan) ni el amor propio de los argentinos (que si vemos la televisión, lo único que hacen es quejarse de su país), pero tenemos algo mucho más grande y mejor: a Chile, a los 17.000.000 millones de babosos que peleamos por asuntos de hace 30 años, que nos dividimos en una plaza dependiendo si vives para arriba o para abajo, que renegamos de la gente que nos regaló nuestras costumbres, que dependemos de un deporte que jamás nos dará la alegría que nos dan otros, que nos acordamos una vez al año o, dependiendo de las campañas políticas, cada 2 años, de los solidarios que somos o miles de cosas más, pero que sabemos que a la hora que tenemos que remar para el mismo lado, somos los mejores, los número uno, los que siempre están, los que nunca fallan, los que por muy difícil que sea, sacamos las tareas adelante, los que nos sentimos la raja por que somos la raja, y por que a pesar de ser el último país del mundo, nos las arreglamos para sentirnos y demostrar que dentro de nosotros somos el primero.

Ojalá que todo este espíritu de que Chile es la raja, que somos hermanos y que podemos pararnos ante lo que sea no se quede sólo en los partidos de la selección, en la Teletón, en el terremoto o ahora en los mineros; ojalá que lo llevemos siempre, porque a pesar de todas las diferencias que podamos tener, hay una similitud que nos une aunque no lo queramos, que es nuestra nacionalidad. No lo olvide, usted es Chileno, siéntase orgulloso.


PD: Quizá el post no terminó hablando precisamente de los mineros, pero al final de eso de trataba el tema, por que eso es lo que los hace héroes.

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