martes, 29 de junio de 2010

Un aporte DISTINTO

Hoy no voy a opinar de nada sobre lo que sale en la TV, radio o internet (al fin!), si no que de algo que me tocó ver de forma directa, muy simple y puntual, por lo que éste post no debería ser nada de largo (frase clásica a éstas alturas):

Ayer fui un supermercado Santa Isabel a comprar salame (ésta es la 'parte humana' de la historia) que obviamente sería justo lo que no iba a terminan adquiriendo. El tema es que iba con 2 lucas dispuesto a pagar lo menos posible por el producto que iba a adquirir (como cualquiera, no?). Voy caminando hacia la entrada escuchando música cuando un niño con la típica pinta de colecta (peto de color vistoso con un polerón generalmente blanco con capucha, jeans y no mayor de 15 años, todos los hemos visto) se me acerca, a lo que activé el piloto automático y le dije antes que me cruzara cualquier palabra 'no tengo ahora, déjame ver si me queda algo de vuelto' mientras el infante me pasaba un papel de unos 4x3 cm. Cruzo la entrada del supermercado y miro el papelito para ver a que institución le iba a hacer el quite ahora con mis $100, pero para
mi sorpresa el mensaje no pedía plata ni daba la pena con un mensaje terrorífico, simplemente decía lo siguiente: 'Ayúdanos a reconstruir Chile ¡Con la misión! con tu aporte de SOPA DE POLLO CON FIDEOS' Ahí fue donde nació la magia. Una sopa de de pollo lo encontraba tan accesible que fue lo primero que fui a comprar, que costaba $285 pesos, casi el triple de lo que quizá iba a aportar, pero el hecho que me dijeran exactamente lo que necesitaba y fuera algo tan simple gatilló que fuera un aporte mucho más directo y humano que una simple moneda. Ya, ¿a que carajo va a esta historia? A que en esa simple acción de 'necesito exactamente ésto para ayudar, me cooperas?' es una ENORME acción de marketing, más que directa, simple y puntual, que al menos en mi hizo que, después de comprar todo lo que quería (menos el salame) llegué a la caja dudando si es que me iba a alcanzar, pero pensando que si no lo lograba, la sopa de fideos con pollo iban en la compra si o si.
Si alguna vez alguien (además de mi) lee éste blog y está a cargo de una campaña solidaria o algo por estilo, pida lo que necesita, no simplemente plata; cree lazos (aunque duren 15 segundos), haga que la gente piense más allá del momento (¿Y para quien irá ésta sopa? ¿Y donde está el pasillo de las sopas? ¿Bastará con una?) y pídaselo a una sola persona, no a la masa, ya que una simple circunferencia de cobre (si señores, las monedas de $100 antiguas son de cobre) no lo logra; es fría y sin ningún valor. Siempre es mejor ser directo y transparente (es una sopa, es obvio que alguien se la va a tomar) a esquivo y poco claro (y esta plata ¿realmente irá en ayuda de algo? ¿que ganan éstos tipos? - Mejor no coopero).
Como cierre de la historia, cabe destacar que a la salida, cuando pasé la sopa, la deje en un carro que estaba hasta la mitad con mercadería. ¿Notable o no?
Publicar un comentario